EL CÁLCULO DE LA DISCREPANCIA

Dr. José Duran von Arx

Tomar como referencia los puntos mesiales de los caninos es un error ya que, en la mayoría de los casos con discrepancia anterior, los caninos suelen encontrarse desplazados hacia vestibular o lingual.

Teniendo en cuenta las malposiciones existentes, los puntos de referencia estables para el cálculo de la discrepancia son:

  • Puntos mesiales de los primeros molares permanentes inferiores.
  • Puntos mesiales de los primeros premolares inferiores.

 

Nuestro siguiente planteamiento es calcular tres diferentes discrepancias:

  • Discrepancia anterior, es decir, el espacio disponible para los seis dientes anteriores menos la suma de los tamaños mesio-distales de estos seis dientes.
  • Discrepancia media, es la falta de espacio para los premolares; se calcula en cada hemiarcada, resultando dos cálculos diferentes: discrepancia media derecha/media izquierda.

Discrepancia posterior, que es el problema de espacio para los molares y se calcula: • En los modelos, respecto a la falta de espacio de los molares erupcionados.

  • En la teleradiografía midiendo la distancia entre el punto distal del segundo distal y el centro de la curvatura del borde anterior de la rama ascendente mandibular.

Se suman ambas discrepancias.

 

De acuerdo con ello se determina la discrepancia posterior derecha y la posterior izquierda.

Así, tenemos un cálculo de cinco discrepancias, que conforman la discrepancia total que presenta el caso.

Toda “malposición” dentaria se establece bajo una situación de equilibrio en el que respiración, deglución y patrón masticatorio tienen gran importancia ya que regulan la forma de las arcadas, el crecimiento mandibular y la maloclusión existente.

 

Para calcular, por ejemplo, el equilibrio de los seis dientes anteriores inferiores, seguimos este protocolo:

  1. Marcar los dos puntos más distales, que son los dos puntos mesiales de los primeros premolares inferiores, habitualmente bien posicionados.
  2. Marcar los ejes longitudinales de los seis dientes anteriores: las cúspides de los caninos y el punto central de los bordes incisales de los incisivos.
  3. Unimos cada tres puntos con líneas a modo de triángulos, así obtendremos seis triángulos.
  4. Marcamos los centros geométricos de los triángulos.
  5. Uniendo estos puntos geométricos obtendremos una línea que representa la zona de estabilidad de los dientes respecto a las tensiones musculares. Así podemos ver cuál es la posición estable y el cambio a realizar.
  6. Medimos el perímetro de la línea obteniendo así el espacio disponible para los seis dientes. Esta medición puede realizarse gracias a unas plantillas aplicadas a los dos laterales a nivel de las zonas más convexas de la forma anterior de la arcada y otra plantilla para la medición de la zona más aplanada de la curvatura anterior inferior.
  7. Se miden los tamaños mesio-distales de los seis dientes y de la suma de los mismos se obtiene el espacio para éstos en la zona anterior de la arcada.
  8. De la diferencia entre el espacio disponible y el espacio necesario, obtenemos la discrepancia anterior.

Entre los puntos de referencia de los primeros molares y los premolares, resultan dos valores de discrepancia media: discrepancia óseo-dentaria media derecha y media izquierda.

Las erupciones de los segundos molares permanentes, a veces puede ser conflictiva, ya que presentan erupciones ectópicas llevando a malposiciones de los mismos, pérdida de los puntos de contacto… Los terceros molares permanentes son los que más presentan falta de espacio en su erupción.En raras ocasiones se observa radiológicamente un tercer molar con un marcado espacio libre respecto al segundo molar.

 

El análisis de la discrepancia posterior se realiza:

Sobre los modelos de estudio se hace la valoración del espacio disponible para los primeros y segundos molares.

 

Valoración de los terceros molares permanentes sobre la telerradiografía:

Medir la distancia desde los puntos de contacto de los segundos molares hasta el punto medio de la curvatura inferior; sumándole un mm por cada año de desarrollo del paciente hasta los 16, así sabemos el espacio eruptivo para los terceros molares.

Medir el tamaño mesio-distal de los terceros molares permanente.

De la diferencia entre los valores de los espacios disponibles y necesarios resulta el valor de la discrepancia para los terceros molares.

Sumando la discrepancia medida con los modelos de estudio y la de la telerradiografía nos da la discrepancia posterior derecha e izquierda.

Si unimos las cúspides vestibulares de los dientes con una línea quebrada veremos el grado de simetría de ambas semiarcadas entre sí; por otra parte, trazamos las proyecciones perpendiculares a esta línea de los puntos mesiales y cúspides de los caninos y deberían coincidir.

Si no es así, es que existe una asimetría que puede ser a nivel de los molares (resolverse con elásticos intermaxilares) o a nivel de los caninos (resolverse o con elásticos intermaxilares o con extracciones terapéuticas).

 

Nuestra metodología de trabajo sobre la arcada inferior se basa en:

  • Trazar la línea media de la arcada inferior tomando como referencia el frenillo.
  • Trazar unas perpendiculares desde los puntos mesiales de los primeros molares.
  • Calcular la distancia (mm) entre ambas proyecciones, así conoceremos el grado de asimetría.
  • Trazar una perpendicular desde las cúspides de los caninos.
  • Calcular la distancia (mm) entre ambas proyecciones, resultando el grado de asimetría de los premolares y/o caninos inferiores.

 

 

 



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